El presupuesto de 2021, para enfrentar la doble crisis

El titular de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera Gutiérrez, estimó que este año la economía tendrá una caída de 8 por ciento y un crecimiento de 4.6 por ciento en 2021.

Al reconocer que hay poco margen de maniobra fiscal debido a que el país enfrenta la peor crisis desde la fiebre española de 1918, Herrera Gutiérrez comentó, durante la entrega de la propuesta de paquete económico 2021, que el presupuesto se dirigirá a los que menos tienen.

El proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2021 está construido sobre los criterios de no aumentar impuestos, sino sólo ajustarlos por inflación, fortalecer las fuentes de ingresos y los mecanismos de fiscalización.

Además, garantizar el uso prudente de la deuda pública, con un nivel de endeudamiento responsable que favorezca la estabilidad macroeconómica, y aumentar la eficiencia y la efectividad del gasto público, señaló. El gobierno dará prioridad a la inversión pública en salud e infraestructura, y blindará la red social de protección, la seguridad pública y otros conceptos, como educación y cultura.

Señaló que en el entorno adverso se ha enfrentado inestabilidad financiera, volatilidad del precio del petróleo y la presión que ejercen estos factores sobre las finanzas públicas.

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2021, que asciende a 6 billones 295 mil millones de pesos –188 mil millones más que el vigente–, se propone balanceado y sensible para enfrentar las dos crisis simultáneas, la sanitaria y económica, que vive el país, sostiene la Secretaría de Hacienda en el proyecto entregado este martes a la Cámara de Diputados.

En este contexto, el gasto dará prioridad a atender la emergencia por el coronavirus, buscará soportar la recuperación económica y reforzar la red social que atiende a los más vulnerables, manteniendo la política de austeridad y de combate a la corrupción.

Con ello se prevé atender como prioridad tres objetivos de política pública: ampliar y fortalecer las capacidades del sistema de salud; promover una reactivación rápida y sostenida del empleo y de la actividad económica, y continuar reduciendo la desigualdad.

El gasto corriente se plantea en 2.4 billones de pesos y los principales incrementos que el Ejecutivo federal propone a la Cámara de Diputados se encuentran en salud, educación, bienestar y turismo.

En contraste, se disminuye el gasto federalizado, al que se aplica un recorte de 100 mil millones de pesos, y de 60 mil millones en las participaciones a estados y municipios. La Oficina de la Presidencia tendrá una disminución de 113 millones de pesos respecto de lo autorizado para este año; Gobernación, de 91 millones; Relaciones Exteriores, de 602 millones; la Secretaría del Trabajo, de 5 mil 61 millones; Hacienda, de 3 mil 428 millones, y Energía, de 447 millones.

Como parte de las prioridades del gobierno federal, la Secretaría de Salud tendrá un incremento de 16 mil 588 millones; Educación, 11 mil 764 millones; Marina, más de mil 919 millones, y Bienestar, más de 8 mil 13 millones.

Respecto del impulso económico a la política de carácter social, el proyecto plantea que el regreso a la nueva normalidad debe ir acompañado de la convicción de profundizar en los cambios ya iniciados por el gobierno y avanzar en la construcción de un estado de bienestar que permita reducir el impacto de los factores externos en la economía nacional y las condiciones de vida de la población.

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